{"id":35034,"date":"2016-03-14T22:18:49","date_gmt":"2016-03-14T22:18:49","guid":{"rendered":"http:\/\/dci-org-uk.stackstaging.com\/es\/?page_id=35034"},"modified":"2016-03-24T22:27:51","modified_gmt":"2016-03-24T22:27:51","slug":"virgiliomayo2002","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/dci.org.uk\/es\/virgiliomayo2002\/","title":{"rendered":"Guardar Las Apariencias"},"content":{"rendered":"<p >\n\tCada vez mas la vida nos sorprende menos. Estamos acostumbrados a o&iacute;r sobre desastres, inmoralidades, injusticias y contradicciones insoportables en todas las esferas de la sociedad actual. Parece como si ya nada tuviera la sustancia necesaria para sacarnos de la apat&iacute;a e indiferencia que desarrollamos ante las noticias que vamos engullendo d&iacute;a tras d&iacute;a. Tambi&eacute;n nos adaptamos pasivamente a la manifestaci&oacute;n de actitudes inconcebibles para la vida cristiana. Soportamos, con un conformismo pecaminoso, comportamientos que nada tienen que ver con la vida sencilla y sincera de los que han abrazado el evangelio de la gracia de Dios.\n<\/p>\n<p>\n\tLas Escrituras nos muestran con toda claridad muchas de las enfermedades que debemos combatir en el Cuerpo de Cristo. Jes&uacute;s fue un combatiente incansable y eficaz, adem&aacute;s de poner sobre aviso a los suyos de uno de esos virus malignos. Me estoy refiriendo a la hipocres&iacute;a. <em>&quot;Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocres&iacute;a&quot;.<\/em>\n<\/p>\n<p >\n\tSin embargo, a lo largo de la Historia hemos podido constatar, tristemente, que ese comportamiento ha estado muy presente en c&iacute;rculos denominados: iglesia, cristianismo o creyentes. Es m&aacute;s f&aacute;cil, aparentemente, mantener una actitud escondida de hipocres&iacute;a, que camuflar otros pecados m&aacute;s llamativos y evidentes como el adulterio y la fornicaci&oacute;n. A la larga, los pecados de cada uno se hacen evidentes porque la luz lo manifiesta todo, pero mientras tanto, nos parece que podemos vivir sin sentirnos amenazados. &iexcl;Que enga&ntilde;o!.\n<\/p>\n<p >\n\tCon el tiempo solemos desarrollar todo tipo de m&aacute;scaras para esconder la realidad penosa de nuestra vida espiritual. Es f&aacute;cil, relativamente, perderse en medio de la multitud; detr&aacute;s de actividades religiosas muy saludables por cierto, como pueden ser la alabanza, el entusiasmo, etc. Que f&aacute;cil resulta mantener una apariencia de piedad: cantar, bailar, chillar, orar bien fuerte, aplaudir, o mostrar expresiones de regocijo exterior. Incluso detr&aacute;s de una predicaci&oacute;n muy llamativa pueden existir elementos evidentes de populismo, demagogia, protagonismo y narcisismo. Podemos llegar al colmo de la desfachatez y el auto-enga&ntilde;o denunciando comportamientos de indudable impiedad y a la misma vez estar practicando los mismos vicios. La cabeza nos da vueltas en estos casos. Todo nos parece envuelto en un paquete de confusi&oacute;n y mezcla donde no podemos distinguir las cosas reales de las apariencias.\n<\/p>\n<p >\n\tPrecisamente el Maestro nos insta a combatir ese fen&oacute;meno cuando dice: &quot;No juzgu&eacute;is seg&uacute;n las apariencias&#8230;&quot; <em>(Juan. 7:24)<\/em>.\n<\/p>\n<p >\n\tVuestro en Cristo\n<\/p>\n<p >\n\t<strong>VIRGILIO ZABALLOS<\/strong><br \/>\n\t&nbsp;\n<\/p>\n<hr \/>\n<p>\n\tEl punto de vista sobre este tema tiene su base en los principios del Reino de Dios, sobre el fundamento de las Sagradas Escrituras, tal y como lo entiende el autor, haci&eacute;ndose responsable &uacute;nico de aquellos aspectos en los cuales haya otras interpretaciones; y va dirigido en primer lugar a todos aquellos creyentes, nacidos de nuevo, y que forman parte del Cuerpo de Cristo.<\/p>\n<p>\tHaga un clic aqu&iacute; para escribir al autor:<br \/>\n\t<a href=\"mailto:vzaballos@hotmail.com\">Pastor Virgilio Zaballos<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada vez mas la vida nos sorprende menos. Estamos acostumbrados a o&iacute;r sobre desastres, inmoralidades, injusticias y contradicciones insoportables en todas las esferas de la sociedad actual. Parece como si ya nada tuviera la sustancia necesaria para sacarnos de la apat&iacute;a e indiferencia que desarrollamos ante las noticias que vamos engullendo d&iacute;a tras d&iacute;a. Tambi&eacute;n &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Guardar Las Apariencias\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/dci.org.uk\/es\/virgiliomayo2002\/#more-35034\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Guardar Las Apariencias\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_gspb_post_css":"","itsec_x_frame_options":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"class_list":["post-35034","page","type-page","status-publish"],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dci.org.uk\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/35034","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dci.org.uk\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/dci.org.uk\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dci.org.uk\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dci.org.uk\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35034"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dci.org.uk\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/35034\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dci.org.uk\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35034"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}