{"id":35005,"date":"2016-03-14T22:18:51","date_gmt":"2016-03-14T22:18:51","guid":{"rendered":"http:\/\/dci-org-uk.stackstaging.com\/es\/?page_id=35005"},"modified":"2016-03-24T23:08:14","modified_gmt":"2016-03-24T23:08:14","slug":"vir-agosto2002","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/dci.org.uk\/es\/vir-agosto2002\/","title":{"rendered":"El L\u00e1tigo de Los Capataces"},"content":{"rendered":"<p >\n\tLa din&aacute;mica eclesi&aacute;stica se ha convertido en un lugar de camuflaje y donde la ortopedia ha substituido a los &oacute;rganos vivos del Cuerpo de Cristo. La vida se ha paralizado para dar lugar al sistema religioso sofisticado y plet&oacute;rico de colorido con ritmos musicales que armonizan y compite con cualquier otro concierto musical.\n<\/p>\n<p >Todo esto al amparo de l&iacute;deres &quot;carism&aacute;ticos&quot; que avalan el entretenimiento para mantener a congregaciones enteras en un estado de ni&ntilde;ez continuada con el fin de seguir siendo ellos mismos los &quot;reyes del mambo&quot;. Un viejo proverbio casero dice que &quot;en la ciudad de los ciegos el tuerto es el rey&quot;. Con esto no quiero frivolizar en un asunto que me parece de la m&aacute;xima gravedad. El ap&oacute;stol Pablo es contundente en su carta a los g&aacute;latas a la hora de atacar con firmeza el ideal religioso frente a la verdad del evangelio. Compara con un estado de ni&ntilde;ez el mantenernos bajo la ley, o lo que es lo mismo en muchas de nuestras iglesias de comienzos de siglo, el sistema eclesi&aacute;stico basado en un liderazgo &uacute;nico y dominante, con el l&aacute;tigo del temor y la amenaza como mejor herramienta para mantener bajo el yugo a los ne&oacute;fitos del sistema. Pablo, digo, compara ese estado de ni&ntilde;ez con un esclavo que no tiene discernimiento ni comprensi&oacute;n de que la redenci&oacute;n ya ha sido efectuada. Y esa falta de conocimiento revelado viene dado por el inter&eacute;s, a sabiendas o no, de aquellos que ejercen de &quot;patrones&quot; del culto.\n<\/p>\n<p >Esto me recuerda a aquellos antiguos capataces que ejerc&iacute;an con el l&aacute;tigo en Egipto sobre sus propios hermanos hebreos para mantener el estado de esclavitud a favor de Fara&oacute;n. Hoy el l&aacute;tigo est&aacute; en la boca de muchos predicadores amadores de s&iacute; mismos que no tienen inter&eacute;s alguno en la edificaci&oacute;n del Cuerpo de Cristo, sino en mantener su status y posici&oacute;n en las congregaciones. Son los Di&oacute;trefes de anta&ntilde;o y los dirigidos por la brujer&iacute;a camuflada de Jezabel.\n<\/p>\n<p >El ap&oacute;stol de los gentiles declar&oacute; con rotundidad que &quot;cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envi&oacute; a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibi&eacute;ramos la adopci&oacute;n de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envi&oacute; a vuestros corazones el Esp&iacute;ritu de su Hijo, el cual clama: &iexcl;Abba Padre! As&iacute; que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, tambi&eacute;n heredero de Dios por medio de Cristo&quot; (G&aacute;.4:1-7).\n<\/p>\n<p >Si meditamos bien este pasaje de las Escritura nos daremos cuenta, entre otras cosas, que el ap&oacute;stol est&aacute; abogando aqu&iacute; por alcanzar la mayor&iacute;a de edad para que la vida cristiana no est&eacute; basada en la dependencia de ayos (pedagogos) necesarios hasta alcanzar la madurez, sino de activar en nosotros el Esp&iacute;ritu de su Hijo clamando desde nuestro propio esp&iacute;ritu. En otro lugar se nos dir&aacute; que nos acerquemos confiadamente, que entremos en el lugar sant&iacute;simo, sin embargo algunos l&iacute;deres de hoy est&aacute;n interesados en ser mediadores, intermediarios e imprescindibles para que los hijos de Dios puedan acceder y recibir las bendiciones de Dios con su ayuda y unci&oacute;n.\n<\/p>\n<p >Somos un cuerpo en Jes&uacute;s, nos necesitamos los unos a los otros y dependemos de los dem&aacute;s miembros y todos de Cristo &iquest;Por qu&eacute; ese empe&ntilde;o en establecer un sistema de clases y castas superiores? &iquest;Por qu&eacute; ese clericalismo que divide al cuerpo de Cristo en clero por un lado y laicos por otro? Jes&uacute;s dijo: &quot;No ser&aacute; as&iacute; entre vosotros, sino que el que quiera ser grande entre vosotros sea como el que sirve a todos&quot;. Sin embargo hablamos de los siervos de Dios como de una categor&iacute;a especial, una distinci&oacute;n condecorativa, no como un servicio sino como un t&iacute;tulo. En fin, solo he querido pensar en voz alta para despertarnos del letargo que nos est&aacute; adormeciendo&#8230;\n<\/p>\n<p ><b>Vuestro en Cristo<\/b>\n<\/p>\n<p ><b>VIRGILIO ZABALLOS<\/b>\n<\/p>\n<hr \/>\n<p>El punto de vista sobre este tema tiene su base en los principios del Reino de Dios,<span lang=\"en-us\"> <\/span>sobre el fundamento de las Sagradas Escrituras, tal y como lo entiende el autor, haci&eacute;ndose responsable &uacute;nico de aquellos aspectos en los cuales haya otras interpretaciones; y va dirigido en primer lugar a todos aquellos creyentes, nacidos de nuevo, y que forman parte del Cuerpo de Cristo.\n<\/p>\n<p>Haga un clic aqu&iacute; para escribir al autor:<br \/>\n\t\t<a href=\"mailto:vzaballos@hotmail.com\" >Pastor Virgilio Zaballos<\/a><\/p>\n<p>\t\t<a href=\"\/?page_id=34995\">Volver a la pagina del Pastor<\/a>\n\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La din&aacute;mica eclesi&aacute;stica se ha convertido en un lugar de camuflaje y donde la ortopedia ha substituido a los &oacute;rganos vivos del Cuerpo de Cristo. La vida se ha paralizado para dar lugar al sistema religioso sofisticado y plet&oacute;rico de colorido con ritmos musicales que armonizan y compite con cualquier otro concierto musical. Todo esto &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"El L\u00e1tigo de Los Capataces\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/dci.org.uk\/es\/vir-agosto2002\/#more-35005\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre El L\u00e1tigo de Los Capataces\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_gspb_post_css":"","itsec_x_frame_options":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"class_list":["post-35005","page","type-page","status-publish"],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dci.org.uk\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/35005","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dci.org.uk\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/dci.org.uk\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dci.org.uk\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dci.org.uk\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35005"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dci.org.uk\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/35005\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dci.org.uk\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35005"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}